Piratería - derechos, SGAE y David Bravo

A cada día que pasa los derechos de autor pierden cada vez más sentido y se ponen al servicio de la SGAE, cuyo fin no es proteger a los autores y luchar contra la piratería sino adinerarse a costa de mentes creativas. No es más que un intermediario innecesario al que se le ha cedido demasiado poder. Al final, resulta que el que ladra sobre ladrones es el verdadero ladrón.

¿Qué es la piratería? No es más que otra forma de llamar al robo. Metiéndonos en términos más técnicos, en derecho la piratería es el "delito que se comete apoderándose con ánimo de lucro de una cosa mueble ajena, empleándose violencia o intimidación sobre las personas, o fuerza en las cosas". Con ánimo de lucro, incluso empleando la violencia o algún tipo de fuerza.

¿Tiene algo que ver ese término con el uso que se le da hoy en día, refiriéndose a las descargas de P2P? No. Simple y llanamente no. La descarga de software NO es ilegal. Ni según nuestro sentido común, ni según la lógica. Y hasta hace poco, tampoco según la ley. Se considera robo o piratería si editamos la creación sin permiso, si nos autoproclamamos su autor o si le ponemos precio. ¿Por qué? Porque entonces estaríamos interfiriendo con los derechos de autor más básicos, y con ánimo de lucro. En cambio, si no se cumple nada de lo dicho no puede considerarse robo.


Pero mirémoslo desde el punto de vista de los autores, dejando de lado todavía a la SGAE y organizaciones similares. Sólo los autores. Uno diría: ¡pero merecen compensación monetaria por sus obras! En efecto, en este sistema el trabajo se paga con dinero. Una compensación monetaria.

Ahora veamos. Por un lado están los autores ya afianzados, que ganan muchísimo dinero por sí solos si las discográficas no les dejan en la calle. Según algunos, ganan más de lo que deberían si analizamos la trascendencia de su trabajo. Aprecio el arte, pero no aprecio la avaricia. Por otro lado están los autores no tan estables, que ganan la mayoría de su paga en conciertos y a los que la intervención de la SGAE no beneficia tanto como se promete. En la era de Internet, muchas bandas se han hecho conocidas en la red y se han adinerado con conciertos.

La SGAE suele decir en referencia a la música que se pierde la compra de un disco por cada uno que se descargue ilegalmente. Por supuesto, esta afirmación es falsa. Incluso ellos mismos se contradijeron en una entrevista con David Bravo, abogado en defensa de lo que algunos llaman "piratería" sin serlo. Debido al coste nulo, cuando alguien descarga un juego, una película o un disco de música lo más probable es que se lo haya descargado por curiosidad y no habría estado tan seguro como para comprarlo.


Aun así, debido a la mentalidad que tenemos en este sistema comprar algo sigue siendo muy relevante. Esto ocurre sobre todo entre los más coleccionistas, pero lo cierto es que casi todos tenemos esa tendencia consumista.

Muchos descargan el producto con el fin de probarlo, para asegurarse antes de una compra definitiva. ¿Por qué lo compran si ya lo tienen? En ocasiones es más cómodo. Siempre es mejor tener el disco de una película con su gran calidad, diferentes opciones de audio, subtítulos y extras. Siempre es mejor tener un juego original, con sus actualizaciones. En cambio, el caso de la música es más complicado ya que un disco de música es un disco de música ya sea digitalmente o no. Y aun así, muchos más de los que parece lo compran físicamente simplemente por el contenido impreso con extras como las letras de las canciones e imágenes exclusivas, y otros muchos lo compran en iTunes por su comodidad.

¿A qué quiero llegar con todo esto? A que bajo ningún concepto se pierde una compra de un producto por descarga. Ni muchísimo menos. De hecho, debido a la mentalidad de "descargar para probar y luego comprar", lo más seguro es que ganen unas compras de más por parte de los más inseguros. Y sí, es evidente que pierden por otros lados, especialmente en la industria musical. Pero, como dijo ya David Bravo, son ellos quienes tienen que adaptarse a los cambios de la sociedad y la tecnología, y no al revés.

Por lo tanto, el argumento se desecha. ¿Qué queda? ¿Qué excusa le queda a la SGAE y a todas las empresas "en defensa de los derechos de autor"? Poca cosa, a decir verdad. En Estados Unidos se han intentado métodos tan patéticos como la comparación entre compartir archivos y el comunismo, socialmente equivalente al Mal en EE. UU.


Entonces llegamos al único razonamiento posible: compartir es ilegal. Compartir archivos, aunque sea sin ánimo de lucro y sin modificar el archivo en cuestión, es ilegal. ¿Cuál es el problema para aquellos que lo afirman? Que hasta ahora la ley y por supuesto la lógica nos dicen que eso no es cierto.

Compartir es legal. Y es hora de que todos nos demos cuenta de ello.

Respecto a David Bravo, debo decir que él podrá explicar la legalidad de la compartición de archivos mucho mejor de lo que yo podré jamás. Podéis leerle en su blog anteriormente citado, y también podéis verle en Youtube. Os recomiendo, sin lugar a dudas, sus intervenciones en el programa "Noche sin tregua", pero hay por ahí muchos otros vídeos suyos muy informativos y también entretenidos, como su carta a Zapatero. Aunque no sea el rey de los monólogos, es entretenido escucharle y la verdad es que la ley -e insisto, el sentido común- respaldan sus afirmaciones.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Totalmente de acuerdo con el blog.Palabra por palabra y la verdad -un toque de humor a este tema tan ferviente últimamente- desde que Melendi en BuenaFuente dijo ''Es en los conciertos donde los autores nos llevamos el dinero verdaderamente'' yo estoy más feliz con unas pascuas.
Que no me cobren 20 euros por un disco,por cánones y demás,y entonces me lo compraré,poned un precio competitivo cojones.Hasta entonces,creo que la industria seguirá así.

Pantumaca, tu blog sobre "arte" banal dijo...

BF... sobre este tema se ha hablado mucho.

Por si alguien quiere un poco más de información, por la venta de un disco el artista (el creador) se lleva aprox. el 10% o menos mientras que en un concierto, un 80% o más. Claro que, a los "artistas" de zapatilla a lo ramoncín, bisbal y la madre que los parió, que solo saben hacer música sobre amoríos baratos y encima con unas voces supertocadas que no suenan en directo igual ni de coña (fui obligado a un concierto de los cuarenta principales gratuiiiito para las fiestas de barcelona y os aseguro que ni el canto del moñas, ni perreza, ni nadie, suena como en el disco. Patético. Es más, compartían batería y bajo la mayoría de grupos.)

Por supuesto para esta gente que no se quiere esforzar ni, admitámoslo, está entregada a su público (o dicho de otra manera no tiene un público fiel ya que son grupos que van por modas) lo mejor es vender discos como churros en el hype inicial de los medios de comunicación, forrarse y olvidarse del tema. Porque admitámoslo, son como dijo risto mejide, artistas de invernadero. Cuando se apagan las luces de la tele y la radio, dejan de existir.

Yo lo tenglo claro, comprar discos pocos, ir a conciertos muchos :D

Stamina dijo...

Este tema tiene mucha polémica, se han hecho manifestaciones contra SGAE. Rajoy en plena campaña electoral (generales) prometió eliminar el canon que ya quedaba anticuado en estos días.
Este articulo me a sido de inspiración para publicar un articulo hablando de la SGAE y David Bravo, recopilando información desde vídeos (Youtube), blogs, etc..
Espero leer el libro de David "copia este libro" hasta en google esta listo para su descarga.

Saludos.

LukaNieto dijo...

Sí, yo también pretendo leer ese libro. Y ya leí tu artículo, por cierto. Parece que formamos una especie de hermadad de blogs últimamente, ¿eh? En lo que a temática se refiere, al menos.

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